La reproducción del soporte en un facsímil, es una etapa esencial del proceso de creación de un facsímil. Consiste en seleccionar o fabricar materiales que reproduzcan con la mayor fidelidad posible el soporte del manuscrito original, ya sea pergamino, vitela o papel antiguo.
El objetivo es que el facsímil no solo reproduzca el contenido visual del manuscrito, sino también su apariencia material, incluyendo textura, grosor, flexibilidad y aspecto general.
Selección del material adecuado

Uno de los aspectos más importantes en la producción de un facsímil es elegir el material sobre el que se realizará la impresión. Cuando el manuscrito original está realizado en pergamino, es necesario utilizar un soporte que reproduzca sus características físicas, como la textura, el grosor o la ligera transparencia del material.
En algunos casos se emplea pergamino auténtico, elaborado a partir de piel animal, aunque con frecuencia se utilizan papeles especiales desarrollados para imitar las propiedades del pergamino antiguo. La elección depende del tipo de obra, del nivel de fidelidad buscado y de las características técnicas del proyecto.
Tipos de materiales utilizados

Para reproducir el soporte de los manuscritos medievales, las editoriales especializadas emplean distintos materiales según el original que se desea imitar.
Pergamino auténtico
El pergamino se obtiene a partir de piel animal, normalmente de oveja, cabra o ternera. Fue el soporte más habitual en los manuscritos medievales y se caracteriza por su resistencia, flexibilidad y textura particular. Su uso en facsímiles permite alcanzar un alto nivel de fidelidad, aunque implica un coste elevado y un tratamiento especializado.
Papel artesanal
Muchos facsímiles utilizan papeles fabricados específicamente para reproducir las propiedades del pergamino. Estos papeles suelen elaborarse con fibras naturales como algodón o lino, lo que permite obtener una textura y un comportamiento similares a los de los manuscritos históricos.
Vitela sintética
Se trata de un material moderno diseñado para imitar la apariencia y transparencia de la vitela natural. Su utilización permite mantener un aspecto muy cercano al original con un coste más reducido.
Papel de alta calidad
Cuando el manuscrito original fue producido sobre papel, el facsímil utiliza papeles de alta calidad fabricados con fibras seleccionadas que garantizan una buena reproducción de la textura y una gran durabilidad.
Preparación del material
Una vez elegido el soporte, este debe prepararse para reproducir las características físicas del manuscrito original. En muchos casos los códices medievales presentan bordes irregulares, cortes, marcas o pequeñas reparaciones realizadas a lo largo del tiempo.
Para mantener la fidelidad del facsímil, estos detalles pueden reproducirse mediante técnicas de corte manual o tratamientos específicos del papel o pergamino.
Materiales de alta calidad

El uso de materiales de alta calidad es fundamental para lograr un facsímil convincente. No se trata únicamente de reproducir el aspecto visual del manuscrito, sino también de recrear su sensación táctil.
Por este motivo, muchas editoriales colaboran con fabricantes especializados capaces de producir soportes con características muy concretas, como el grosor, la flexibilidad o la textura del material original.
Técnicas de reproducción del soporte
En algunos facsímiles también se reproducen señales de envejecimiento presentes en el manuscrito original, como manchas, ligeras decoloraciones o marcas de uso. Estas características se aplican mediante técnicas controladas de teñido o acabado del soporte.
El objetivo de estas intervenciones no es alterar el documento, sino reflejar con precisión el estado real del manuscrito original y ofrecer una reproducción lo más fiel posible.

